Cuando el adenovirus modificado penetra en las células de las personas vacunadas, estas últimas fabrican una proteína típica del SARS-CoV-2, haciendo que su sistema inmunitario la reconozca y la combata, según el Instituto Gamaleya.

En agosto, Rusia ya anunció que la Sputnik-V era eficaz, antes incluso de que se realizaran ensayos clínicos a gran escala, lo que generó dudas en la comunidad científica internacional.

El anuncio de este miércoles se produjo después de que Pfizer y BioNTech indicaran que la vacuna que están desarrollando tiene una eficacia del 90%.

Aún así, este producto también despierta importantes dudas en cuanto a la durabilidad de su protección y a los desafíos logísticos que pueda provocar.