07 de Agosto 2020

“Me prostituyo para pagar mis medicamentos”, lea acá la triste historia de la abuelita de Valdivia.

“Me prostituyo para pagar mis medicamentos”, lea acá la triste historia de la abuelita de Valdivia.

“Me prostituyo para pagar mis medicamentos”, lea acá la triste historia de la abuelita de Valdivia.

Una triste historia nos hizo llegar un cibernauta, se trata de un triste testimonio de una Abuelita que fue profesora y que hoy  debe prostituirse para costear sus medicamentos de la ciudad de Valdivia, que debe vender su cuerpo para costear su tratamiento de diabetes e hipertensión. Noticias Importantes se comunicó con la señora que usa como nombre de fantasía “Fernanda”, ella se hace llamar la “escort con más experiencia en Chile”. Ella en entrevista nos cuenta:

¿Quién es usted, cuéntenos su historia y cómo llego a esta situación? “Me prostituyo para pagar mis medicamentos”, lea acá la triste historia de la abuelita de Valdivia.

Una triste historia nos hizo llegar un cibernauta, se trata de una abuelita de la ciudad de Valdivia, que debe vender su cuerpo para costear su tratamiento de diabetes e hipertensión.

Noticias Importantes se comunicó con la señora que usa como nombre de fantasía “Fernanda”, ella se hace llamar la “escort con más experiencia en Chile”. Ella en entrevista nos cuenta:

 

¿Quién es usted, cuéntenos su historia y cómo llego a esta situación?

Soy Fernanda tengo 63 años, jubilada, ex profesora de un colegio importante de Valdivia y abuelita de 3 hermosos nietos,  desgraciadamente viuda, y mi historia es la siguiente:  si bien no tenía ganas de llegar a esto, la crisis social, mi mala jubilación y los altos costos de vida, me llevaron a retomar un camino que había jurado no volver. Soy profesora por vocación (profesora jubilada), titulada de una reconocida Universidad de Valdivia a la cual por su prestigio no quiero enlodar y menos mencionar.

En mi época de estudiante universitaria, por problemas económicos de mis padres que vivían en el campo cercano a Niebla, y para solventar mis gastos, de alimentación y alojamiento, me vi en la obligación de prostituirme en un cabaret conocido de la zona, este duro oficio me ayudo a salir adelante con mi carrera de la cual ejercí con mucho gusto por casi 40 años, pero la vida me jugo una mala pasada, una vez jubilada, me percaté que mis bajas rentas por haber sido empleada de un colegio público, y el no pago de mi bono de retiro y deuda histórica, sumado a los altos costos de los medicamentos por  mi enfermedad no me iba alcanzar para poder seguir manteniendo mi sistema de vida. La decisión no fue fácil, me costo, porque como cualquier persona tengo familia, y tengo una reputación que cuidar, sin embargo, lo hago un par de días a la semana, sé que el coronavirus puede ser mortal para alguien como yo, pero la necesidad económica es mayor. Lo que más me entristece es saber que me podría tocar uno de mis queridos alumnos, y si me reconocieran me daría una vergüenza enorme, por ello ocupo un seudónimo y un disfraz en cada una de mis atenciones.

 

¿Cómo llego a publicarse en un sitio de escort?

Buscando y buscando en internet... yo me contacte con varios sitios web, pero ninguno estaba interesado en publicarme por ser vieja y fea me decían, según ellos sus clientes nunca llamarían a una vieja fea y gorda como yo, me hicieron sentir mal, fueron hirientes y maleducados, pero un sitio web creyó en mi y me publico, ver aquí el sitio web de escort en Valdivia  gracias a ellos hoy día estoy trabajando y vieran ustedes que me llaman bastante, ni yo lo creo (sonrié la sra. Fernanda). 

 

¿Cómo ha sido la recepción de los clientes?

Gracias a dios y la virgen la recepción ha sido mejor de lo esperado, me han tratado con mucho cariño y yo les he devuelto con una atención especial, creo que la vocación de profesora nunca se me ha ido, aún me queda mucho por enseñar, ahora los más jóvenes me piden ciertas cosas del kamasutra que he debido estudiar y adaptarme, ellos me lo agradecen. Por otra parte, no pensé que los varones de mi querido Valdivia estaban “tan mal atendidos en sus casas”.

 

¿le ha funcionado el sitio web para contactar a sus clientes?

Por supuesto, de hecho recomiendo el sitio web a todos mis clientes, muchos de ellos tienen fantasías con adultas mayores y otros con jovencitas, y el sitio web www.perversas.cl tiene todo eso y mucho más, a mi me dieron una nueva oportunidad, por ser la escort con más edad me llaman bastante y se los agradezco, así que cuando busquen escort en Valdivia recuerden visitar perversas.cl

¿Qué les recomendaría a las mujeres de Valdivia?

A las mujeres de Valdivia les diría un dicho de mi madre, ella me decía, hija “un hombre que come bien en casa, nunca irá a un restaurant”.

 

¿Quiénes han sido sus mejores clientes?

Viudos y casados que no han tenido relaciones con sus mujeres por temas de estrés laboral y jóvenes que tienen fantasías con abuelitas, ellos me cuentan que siempre tuvieron atracción por personas mayores ya que lo veían en películas de esas para adultos, señaló.

 

¿Sabe alguien de su familia que trabaja en esto?

No, tuve dos hijos, ambos con sus profesiones uno se fue a Australia y el otro Canadá, estoy viuda, tengo 3 hermosos nietos, y nadie sabe que tengo problemas económicos, a mis hijos los veo cada 5 años, hablo por videollamadas, pero no los quiero preocupar, ellos ya tienen su familia y su vida, no quiero molestarlos ni ser una carga, aún puedo arreglármelas, me duele pensar en ellos porque los amo con todo mi corazón, pero como madre se que ellos tienen sus propias preocupaciones, y no quiero ser nunca un estorbo para ellos, afirmó. 

¿Qué mensaje le daría a los jóvenes?

Que vivan la vida sin tabúes, esta profesión no es para todos, y creo que debe ser tomada como última alternativa, yo por vocación soy profesora y ejercí con mucho amor, pero esta segunda profesión la ejerzo por necesidad, espero no me juzguen, si no tuviera estos problemas económicos, créanme que no lo haría. Y si me llegará a topar con alguno de mis ex alumnos, les diría, que en la vida desgraciadamente debes adaptarte o morir.